
Después de intentar asesinar a Ingrid (Sentencia de la Audiencia Provincial de 19 de abril de 2007, ya ratificada por el Supremo, que le condenaba a 24 años de prisión por tentativa de asesinato, amenazas, malos tratos en el ámbito familiar y malos tratos habituales) , su exmarido desde la prisión a pesar de tener una orden de alejamiento que le prohibía cualquier tipo de comunicación con ella y con sus hijas menores (de las cuales ya se le privó de la patria potestad) presuntamente la llamó en varias ocasiones y a través de un intermediario (un voluntario de la prisión que no ha conseguido ser identificado) le enviaba cartas y mensajes.
Al principio, eran mensajes muy conciliadores, de amor, le pedía perdón por sus errores y le decía lo mucho que la amaba. Poco a poco los mensajes y lo que le decía por teléfono empezó a cambiar de tono, para ser amenazante, o retiraba la demanda de divorcio presentada y se negaba a declarar en el juicio que habría contra él o se encargaría de acabar lo que había empezado.
Cuando las amenazas fueron de muerte Ingrid, atemorizada, se atrevió a contármelo y gracias a eso lo comuniqué al Juzgado y pudimos frenar a su exmarido (el Juez exigió a la prisión que controlara sus llamadas) e iniciar un nuevo procedimiento contra él por: quebrantamiento continuado de medida cautelar, obstrucción a la justicia, amenazas y maltrato psíquico habitual.
Este miércoles se celebrará el nuevo juicio contra el exmarido de Ingrid (y será ya el tercero).
A petición de quien os escribe, y dada la peligrosidad del sujeto la juez ha reconocido que durante el juicio oral "puede existir un riesgo objetivo contra la vida, integridad física o moral de aquella" y como consecuencia se han acordado algunas medidas excepcionales, como la separación física mediante biombo, y la custodia policial de Ingrid. Dos mossos la irán a recoger a su casa, la acompañarán en todo momento durante el juicio y luego la devolverán a su domicilio, para evitar que su exmarido pueda dirigirse a ella y menoscabar su integridad física o moral.
Ingrid está mal, está muy mal.
Hace más de 3 años que sufrió la brutal agresión y su situación es pésima. Continúa sin papeles, por tanto continúa en una situación de pobreza extrema, sin haber podido acceder a ninguna ayuda económica. Gracias a la generosidad de muchos de vosotros hemos conseguido mucho , muchísimo, enviarle comida, ropa, material escolar para las niñas, pagarle tarjetas de metro...etc y sobre todo acelerar el papeleo que necesitaba, que no es poco y todo cuesta dinero (tasas, honorarios del abogado de bolivia que tiene que tramitarle los antecedentes...) pero la maldita burocracia hace que todo se paralice (ahora el consulado de Bolivia no está expidiendo pasaportes y el suyo ya hace que caducó) y todavía no podemos tramitarle un permiso de residencia que legalizaría su situación. Y los plazos pasan , y los documentos prescriben y vuelta a empezar...
Las secuelas físicas que le quedaron ( según el informe forense: rigidez cervical con limitación de la movilidad de la columna cervical, limitación severa de la movilidad de hombro izquierdo, pérdida de sensibilidad región deltoides extremidad superior izquierda y cara anterior brazo izquierdo, perjuicio estético medio por cicatriz y trastorno de estrés postraumático severo y trastorno depresivo reactivo secundario a la situación de sus hijas por las secuelas sufridas a causa de los hechos, así como por la propia situación personal, incapacidad laboral y situación socioeconómica), están acabando con su salud, ya que además de la falta de movilidad, sufre dolores continuos en el brazo izquierdo. Los médicos no creen que su situación física pueda mejorar.
Y psiquicamente...para qué contaros. Desde que sabe que tiene que volver a juicio ni ella ni sus hijas están bien, con insomnio, pesadillas, nerviosismo... No ha de ser fácil saber que el miércoles ha de estar testificando a 1 metro de la persona que le intentó quitar la vida y presuntamente no deja de amenazarle con que algún día acabará lo que dejó inacabado.
No puede ser que pasen 2 años desde que se puso esta denuncia y se celebre el juicio. Y todavía tenemos otro juicio pendiente por el impago de pensiones que a saber cuándo se celebrará...
Cuando todos estos temas acaben y haya sentencia firme en todos ellos, Ingrid podrá empezar a retomar su vida.
Por lo menos, hasta que nos comuniquen que le han dado su primer permiso penitenciario y tengamos que tomar las medidas procedentes para protegerlas. Pero por suerte, hasta que llegue ese momento aún faltan muuuuuchos años.
A mi, este caso, como bien sabéis, me tiene completamente entregada.